Miré hacia el cielo buscando la luna, pero la noche ya se
había ido, dejó entonces un sol que enceguecía mis más sombríos pensamientos,
parado en medio de la luz me sentía perdido a la vez que aliviado, el fondo
azul que hacía de lienzo me tranquilizo, ahí estaba yo, un hombre de cuevas y
oscuridades, mirando por primera vez, oliendo por primera vez, quizás viviendo
por primera vez.

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