Encerrado entre personas, las cuatro paredes formadas por
inexpresivos rostros atormentan mis sueños, y la angustia atormenta mi soledad
eterna. Puede caer la noche sin estrellas, puede sumergirse el mundo en mi
oscuridad, y mi mente en negra desolación espera el pasar de los grises días de
mi alma, me he cansado de sostener la falsa sonrisa del mundo, las lágrimas inundan pensamientos de
abandono, seres individuales arrastrados por el odio, descolorida realidad que
me rodea, pinta en sepias las flores del olvido y mirar una meta imposible,
donde las ideas mueren con el pasar del viento. Solo puedo resignarme a
restregar mis ojos con tristes ilusiones, dejando que la suciedad perfore mis
entrañas, ir barriendo mi propia felicidad, con el recuerdo de un eco
silencioso que atormenta mi caminar.

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